No importa qu? digan los poetas, no amamos con el coraz?n, sino con el cerebro. Podemos inventar el amor de pareja en el d?a a d?a, construirlo a nuestra imagen y semejanza, e incluso trascenderlo o abandonarlo. Si el amor s?lo fuera sentimiento y emoci?n pura, quedar?amos inevitablemente a la merced de sus altibajos y fluctuaciones. Sin embargo, los consultorios psicol?gicos est?n repletos de mujeres y hombres valientes que rebaten la idea de que el amor es incontrolable y totalmente irracional. El amor completo, el que incluye pasi?n (eras), amistad (philia) y ternura (?gape), no llega de improviso como un demonio o un ?ngel que se apodera de nosotros, tambi?n existe la voluntad de amar o de no amar. No s?lo el amor nos `posee`, tambi?n lo poseemos a ?l: nadie es v?ctima del amor sin su propio consentimiento.