Muchas de las plantas que consideramos malezas son comestibles y algunas son muy ricas. Más que malezas, son buenezas. Este libro permite conocerlas e indica cómo prepararlas.
En Argentina y Uruguay la palabra `yuyo` equivale a maleza o mala hierba. En Chile corresponde al nabo silvestre, pero la palabra viene del quichua: yuyu, que significa hierba comestible o condimentaria. Yuyuchacara equivale a huerta y yuyocamayoc a hortelano.
En la Patagonia, donde comenzó el estudio, hay más de cien plantas exóticas consideradas `yuyos` y que la gente no consume por desconocimiento. En el área que cubre desde el sur de Brasil y el norte de Chile hasta Tierra del Fuego, la lista llega a las 300 especies. Muchas de estas plantas fueron alimentos de nuestros antepasados, europeos y americanos. En buena medida este conocimiento se ha perdido.
Muchas de las verduras que consumimos actualmente, como la acelga, rúcula, zanahoria, achicoria y otras, formaron parte de las malezas que ahora comienzan a conocerse como `buenezas`.
Un dato más que interesante: estas plantas ganan por amplio margen en nutrientes a las verduras cultivadas.