Automaestria: “Encontrar las propias respuestas para crear una propia forma de vida”. Somos nosotros, los que habitamos este planeta, los que tenemos escrito en nuestro interior la mayor poesía jamás escrita en la Tierra por un humano y aún se esconde, aún teme asomarse, pero tengo la certeza y la confianza de que no será por mucho tiempo más. Sueño despierto, e imagino un mundo en que todos los pechos estén abiertos para entregar su amor, un mundo en que nadie le diga a nadie cómo debe vivir o encontrar su verdad, un mundo en que la poesía sea nuestro lenguaje y que a través de él nos comuniquemos, esa poesía que no necesariamente suena como las palabras, sino aquella que se siente y se percibe en cada cosa que la vida nos entrega, esa poesía escrita en la corteza de los árboles y en el olor de las flores, pero incluso voy más allá de la naturaleza que es pura conciencia divina, me refiero a aquella poesía humana nunca antes dicha, la de la caricia desinteresada porque estaremos rebosantes de propio amor, la del suspiro eterno que nos conecta a cada instante vivido como una totalidad sin límites ni fronteras de creación y disfrute.