Priest Christopher - El Ultimo Dia De La Guerra Doc
Priest Christopher - El Ultimo Dia De La Guerra Doc
Transcurre el a?o 1936. Los Juegos Ol?mpicos de Berl?n acaban de clausurarse, unas Olimpiadas que han servido para `mostrar al mundo` el poder?o y la capacidad germana para organizar y llevar a buen t?rmino una empresa semejante, aunque para muchos otros aquel evento sirvi? ?nica y exclusivamente para afianzar la emergente figura de ese l?der con aires de grandeza, que ten?a a uno de los pa?ses m?s poderosos de Europa bajo las garras de una mente que ya dejaba entrever muchas de sus descabelladas teor?as. Su nombre era Adolfo Hitler, y su partido, el Nazionalsocialista, se hab?a adue?ado del panorama pol?tico. Sus fan?ticos ya campaban a sus anchas, y los desmanes de los mismos se dejaban notar en cada parte del pa?s, de una a otra frontera. Los `nazis` tienen ya el poder.
Al termino de las Olimpiadas del 36 los hermanos Sawyer regresan a Inglaterra. Son gemelos, aunque su apariencia externa es lo ?nico en lo que se parecen. Los dos son totalmente opuestos, ambos son entre s? como im?genes especulares en un espejo. Hab?an sido los componentes del equipo de remo sin timonel que representar?a a Inglaterra en aquellos juegos, y aunque muchas eran las esperanzas depositadas en aquellos muchachos, pues para muchos eran considerados como los mejores (incluso superiores a Edwards y Clive, que ganaron para Inglaterra el oro en Los ?ngeles 1932), la competici?n hab?a sido dura y re?ida, a la par que la estancia en Alemania complicada. Por eso a su regreso a casa aquella medalla de bronce ganada sab?a a oro.
La vuelta a Inglaterra iba a deparara m?s de una sorpresa. Anta?o no se llevaban a los equipos ol?mpicos como en la actualidad, ni se concentraban todos juntos. Los miembros de cada delegaci?n deb?an hacer el viaje por sus propios medios, y una vez en el pa?s buscarse literalmente la vida. Por eso aquella estancia de los dos j?venes deportistas en el pa?s hab?a sido para ambos algo m?s que una aventura. Hicieron el trayecto en furgoneta: se desplazaron por Inglaterra, cruzaron el Canal de la mancha, Francia y Alemania. Tambi?n la vuelta fue similar. Aunque hubo algo que diferenciaba ambos viajes adem?s de la medalla de bronce y que el sentido era ahora inverso: en la furgoneta viaja una joven jud?a escondida con un ?nico anhelo, salir de Alemania.
Las cosas empiezan a torcerse entre los dos hermanos. Ya hab?an comenzado a hacerlo en Berl?n, pero ahora, con la joven alemana de por medio, el amor hacia ella y el comienzo de la guerra la separaci?n de los Sawyer parece casi inevitable. Jack se convierte en piloto de la RAF, en bombarderos, Joe se hace objetor de conciencia y desarrolla actividades como voluntario de la Cruz Roja.
Cuando en 1941 Inglaterra tiene entre manos la firma de un tratado de paz con la Alemania de Hitler, ambos son llamados a presencia del Primer Ministro, Winston Churchill, para asesorarlo. Lo hacen por separado, y aunque ellos en principio no son conscientes de la importancia de lo que all? dijesen, de sus respuestas depende nada m?s y nada menos que el futuro dela guerra.
`El ?ltimo D?a De La Guerra` es un libro muy en la l?nea de su autor. Utilizando el mismo esquema que en `El Prestigio`, Priest nos introduce en una novela marcada por los intercambios temporales y de ubicaci?n a los que ya nos tiene acostumbrados. Con una narraci?n fresca, fluida y llena de descripci?n exhaustiva, el autor pone de manifiesto otra de sus t?cnicas recurrentes: la de mostrar varias realidades al lector, la perfectamente apreciable por el discurrir de acontecimientos y otra, quiz? m?s fantasiosa, que se expone a criterios de subjetividad del lector. Eso hace que muchas veces el lector se enfrente a la disyuntiva de saber cuando est? en uno y otro lado, y por ello tener que meterse de lleno en una narraci?n absorbente y atrayente que nos har? disfrutar de una aventura que, posiblemente, hubiese cambiado los destinos del mundo... ?o quiz? fue eso lo que ocurri??
Enmarcada dentro del g?nero b?lico, `El ?ltimo D?a De La Guerra` desentra?ar? una cascadas de datos hist?ricos que muchas veces, por lo sorprendente, resultan desconocidos y poco cre?bles. Al mismo tiempo tendremos de dilucidar qu? es lo real de lo novelesco, y por supuesto, enfrascarnos en aquellos detalles que dan vida a una narraci?n en la que la envidia, la pol?tica, el desasosiego, el amor y la propia condici?n humana campan a sus anchas sin freno. Es una de esas obras que posiblemente sorprendan, dejando detr?s un regusto de sensaciones diversas.