En el invierno de 1986 ocurrieron dos nacimientos que tuvieron mucho que ver conmigo: primero y principal, el de mi hijo Nicol?s, a partir de lo cual mi vida no volvi? a ser como antes, y segundo pero sin menospreciar, el nacimiento del Grupo Buffet Freud, a partir del cual la vida de sus miembros no volvi? a ser como antes, dado que antes no exist?an. T?picos productos de la crisis del psicoan?lisis,1 los integrantes del Movimiento Buffet Freud surgieron a partir de psicoanalistas existentes en la realidad, pero no tanto. Vale decir que Karl Ps?quembaum, Anafreudiana Traumengarten o Alain Supositoire no son la caricatura de ning?n analista en particular, sino de muchos, una especie de Frankensteins del div?n, con un matiz de ?ste, un lapsus de este otro, un fallido de aqu?l, la barba de aqu?lla? A los miembros fundadores del Movimiento se les fueron sumando otros y, al ser m?s de dos, surgieron entre ellos discusiones y pol?micas, como no pod?a dejar de ocurrir entre analistas que se precien de tales.