El hecho de que existan pastores abusivos no implica de ninguna manera que todo el cristianismo esté en crisis ni que no existan genuinos lideres que pueden ser ejemplo y ayuda para nuestras vidas.
Al contrario.
Todos sabemos que así como hay buenos médicos, también los hay malos.
De la misma manera hay profesionales serios y los hay charlatanes.
Lo mismo sucede con los ministros.
Lo importante es aprender a diferenciarlos.